Sinopsis: Sean Penn escribió el guión basándose en una canción de Bruce Springsteen llamada "Highway Patrolman" y cuenta la historia de dos hermanos que no podrían ser mas opuestos. Estamos en la Nebraska de de finales de los sesentas en donde Joe Roberts (David Morse) es el sheriff del lugar: honesto hombre de la ley, amoroso marido de la mexicana María (Valeria Golino) y excelente padre e hijo. Su hermano menor Frank (Viggo), regresa de Vietnam. Pero Frank es muy diferente; siempre ha sido la bala perdida de la familia, un joven problemático y lleno de inexplicable rabia, que vuelve a desaparecer tan pronto como había llegado.
Cuando los padres mueren uno tras otro, Joe siente la necesidad de aferrarse a la única familia que le queda y va a buscar a Frank cuando éste sale de una cárcel de Ohio en la que cumplía condena por haber golpeado a su novia quien, a pesar de todo, sigue con él. La novia , Dorothy, es interpretada por la excelente Patricia Arquette. Así comienzan los esfuerzos de Joe de integrar al hermano que no comprende y que no se deja arrastrar a la vida "normal" que Joe quisiera que viviera. Joe no entiende de donde viene la rabia de su hermano menor, mientras que Frank no comprende la complacencia de Joe ante la vida y sus simples placeres. Aun así, Frank hace un esfuerzo por reintegrarse a la familia después de la muerte del padre y de enterarse que Dorothy está embarazada. Por un tiempo, parece que por fin a encontrado paz interna; trabaja duro, es afectuoso con su novia e intenta reestablecer la relación con su hermano mayor que se había perdido en la adolescencia.
Pronto se casa con Dorothy y todo parece haber encontrado su curso. Pero los demonios que persiguen a Frank no se habían ido del todo, su rabia sale a la superficie disparada por detalles aparentemente triviales y se traduce en ataques de violencia. Se llega la hora de que nazca su hijo y en lugar de quedarse con Dorothy, Frank se va a emborrachar a un bar (el cantinero , Caesar, es Dennis Hopper, raro como siempre). Joe realiza un último intento de comprender y ayudar a su hermano, pero todo es inútil; la rabia y la desesperación de Frank están demasiado arraigadas como para que se deje convencer. Un último ataque de violencia durante el cual le destroza el cráneo a Caesar obliga a Frank a huír de su propio hermano, quien por último lo ve a través de la barrera invisible de la frontera estatal como al niño que jugaba a los cowboys, para luego desaparecer en la oscuridad.