Sinopsis: Skip McCoy (Richard Widmark), un conocido ladronzuelo de Nueva York, roba una cartera en el metro a una bella joven llamada Candy (Jean Peters). Cuando llega a su domicilio se encontrará con una sorpresa: en su botín se halla un microfilm con una secreta fórmula química que espías comunistas
desean conseguir a toda costa. Por mediación de Moe (excepcional Thelma Ritter), el FBI y la chica desvalijada se pondrán en contacto con McCoy.
Tras la Segunda Guerra Mundial y el establecimiento de la guerra fría entre los Estados Unidos y la URSS, muchas producciones hollywoodienses aportaron su granito de arena en la contribución para el establecimiento popular de estas diferencias ideológicas y en la demonización de las teorías comunistas.