Sinopsis: El primer largometraje de animación netamente español, realizado en plena posguerra y periodo de penuria y escasez, es por ello que significó todo un acontecimiento para los niños de todo el país que sólo habían visto filmes de animación de la factoría Disney. El cuento adaptado a la pantalla, en el que el personaje se enfrenta a un gigantesco ogro devoraniños, tiene una cierta intención política subliminal, que no vamos a desarrollar aquí por su obviedad y zafiedad; desde el punto de vista puramente cinematográfico se trata de una curiosidad que presentaba cierta dignidad pero que no tuvo continuidad y nunca hubo un género de animación consolidado en España.